
Daños a la Salud por Exposición a Sílice Cristalina Respirable
¿De qué hablamos?
La Sílice cristalina es el DIOXIDO DE SILICIO (SiO2), que se encuentra en la naturaleza en forma de Cuarzo, Cristobalita y Tridimita, siendo la forma de Cuarzo la más abundante (22% de la corteza terrestre). La sílice cristalina es muy ubicua, tanto que la fuente de exposición puede ser muy variada. Aparece en la naturaleza en forma de arena, granito, arcillas, etc.
De todas formas, en la práctica, el problema de la sílice cristalina se reduce al ámbito laboral. Se siguen observando casos graves de Silicosis, pero además la sílice está implicada en otros daños a la salud como el Cáncer de pulmón, la Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la Tuberculosis pulmonar y otras patologías.
La Sílice Cristalina es la forma más patógena (cuarzo, cristobalita, tridimita). El Cuarzo es el más común en la naturaleza. La Cristobalita y la Tridimita se encuentran en rocas volcánicas, pero las tres están interrelacionadas pudiendo cambiar de forma bajo diferentes condiciones de temperatura y presión.
Daños a la salud
El aparato respiratorio está compuesto anatómicamente por fosas nasales, faringe, laringe, tráquea, pulmones con bronquios, bronquiolos y alveolos. Los alveolos son la parte final donde se realiza el intercambio de gases (O2 y CO2) durante la respiración (inspiración y espiración).
En un adulto sano la superficie alveolar supone alrededor de 70m2 y movilizamos aproximadamente 10.000 litros de aire diariamente. El aparato respiratorio constituye la mayor superficie de nuestro organismo en relación con el medio ambiente y da idea de la potencialidad de esta vía como fuente de enfermedad.
Patogenia de la silicosis
Las partículas de sílice contenidas en el aire inhalado menores de 10 micrómetros son capaces de ser arrastradas durante la inspiración y a esta fracción de polvo nos referimos como "polvo inhalable". Las mayores quedan depositadas en las vías aéreas altas y serán eliminadas en un corto periodo de tiempo por el transporte mucociliar. A las partículas menores de 5 micrómetros (entre 1 y 7 micras), se denominan "polvo respirable" y alcanzan el saco alveolar depositándose en su pared. El depósito de polvo en los pulmones es el resultante de un complicado proceso de Inhalación, Depuración y Retención.
Algunas de estas partículas menores de 5 micrómetros, aún pueden ser eliminadas por el sistema linfático y las células de defensa de la sangre, pero otras quedarán "incrustadas" en la pared del alveolo y son estas las que causan la enfermedad.
El aclaramiento pulmonar (depuración) se efectúa por múltiples mecanismos relacionados entre sí: Movimiento de la capa fluida que cubre la pared alveolar, Fagocitosis (engullido) de partículas de la luz alveolar por los macrófagos alveolares, Arrastre hasta el transporte mucociliar y vía linfática.
El poder lesivo de la sílice tiene relación con el tamaño, la forma y la cantidad inhalada de las partículas. Los tipos de sílice cristalinas, en especial el cuarzo, son los que causan enfermedad y de entre ellas, las recién fracturadas son las más activas.